El martes 20 de octubre de 2026, miles de personas en Europa no pudieron pagar con su tarjeta. El problema no estaba en su banco: estaba en la nube de Google, en una zona de servidores de Londres que se quedó sin energía.
Una interrupción eléctrica dejó sin servicio la zona europe-west2-b, una de las zonas de la región de Londres. El respaldo de baterías entró en acción, pero los generadores de emergencia no arrancaron a tiempo y, cuando las baterías se agotaron, los servidores, la red y el almacenamiento de esa zona se apagaron.
Según la página de estado de Google Cloud, 38 productos de la región tuvieron errores: bases de datos, almacenamiento y redes, entre otros.
Porque tenían sus sistemas en esa zona. Revolut, el banco digital británico, informó que varios de sus servicios estaban parcialmente caídos, incluidos los pagos con tarjeta y los retiros en cajeros.
Además, el tráfico que se desvió de golpe hacia las otras zonas de Londres saturó su capacidad, y algunos clientes que no estaban en la zona caída también notaron errores.
Una región es un conjunto de centros de datos en una ciudad (aquí, Londres). Cada región se divide en zonas independientes, con su propia energía y red, para que si una cae las otras sigan funcionando.
Si tu sistema vive en una sola zona, cae con ella. Si está repartido entre varias zonas o regiones, puede seguir atendiendo.
La recomendación de Google a los clientes afectados fue mover su carga a otra zona o región. Es la vieja regla de no poner todos los huevos en la misma canasta.
Las fuentes consultadas hablan de servicios no disponibles durante horas, no de pérdida de datos. Google aún no publica su informe final.
Sí. Cualquier centro de datos puede quedarse sin energía; por eso las nubes se dividen en zonas y regiones, y conviene repartir los sistemas entre varias.


